El cine de Luchadores y las momias Guanajuato.

El cine de luchadores ha trascendido la barrera del tiempo y ha entretenido a miles de personas por décadas a pesar de las grandes carencias en cuanto a producción, fotografía, actuaciones y al guion mismo, que era predecible y repetitivo en todas las películas del género. El cine de luchadores era inocente y absurdo, pero a la vez irrepetible debido a que los actores principales se interpretaban a sí mismo.

 

En estas películas había héroes con capa que salvaban al mundo de diferentes amenazas provocadas por monstruos, vampiros, extraterrestres, científicos locos y, en varias ocasiones, por las Momias de Guanajuato; incluso, a través de estas proyecciones, se forjaron héroes en el cine mexicano como El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras.

En Guanajuato, el cine de luchadores tuvo presencia con la que fue para muchos la película más importante del género: El Santo Contra Las Momias de Guanajuato. Este concepto es 100% mexicano y tuvo un importante detonante con esta película, la cual dio fama mundial al museo de momias y a la ciudad de Guanajuato, lugar donde se realizó la filmación.

 

Héroes de costalazos. La lucha libre mexicana en el cine

El bien y el Mal. Técnicos y Rudos. Así es la lucha libre mexicana, con bandos y personalidades de luchadores que identifican a los espectadores con su peleador favorito. La lucha libre mexicana, llena de aspectos bizarros y de parafernalia, ha tenido un elemento único en el mundo: las máscaras, que en ningún otro país se usaban. El uso de la máscara y el diseño particular permitía identificar al villano del héroe. En este sentido, la máscara permite tener una identidad secreta; el anonimato es el clave para crear una historia, leyenda y valores asociados a cada luchador, elementos esenciales y explotados en su máxima expresión en el cine protagonizado por estos personajes.

Las décadas de 1950 y 1960 fueron la época dorada para este género del cine, con miles de aficionados que llenaban las salas de proyecciones. En el estado de Guanajuato, no solo eran exhibidas en las ciudades más importantes como León, Irapuato, Salamanca, Celaya y Guanajuato, si no que estas películas taquilleras llegaban incluso hasta los municipios más pequeños como Juventino Rosas, Villagrán o Cortazar, en donde en ocasiones se podían ver estrenos antes que en otras ciudades.

El cine de lucha libre tuvo sus primeras apariciones en la década de 1950. La primera película del género de luchadores fue La Bestia Magnífica (1952); más tarde, en esa misma década llegarían películas de otros grandes y afamados luchadores, como Huracán Ramírez y El Santo. Para la década de 1960 aparecería la primera película de Blue Demon, “el demonio azul”, y en 1964 se estrenó la cinta Blue Demon contra el poder Satánico (1966), la primera película en la que Blue Demon y El Santo aparecieron juntos; posteriormente, ellos fueron los grandes héroes del mundo en éste género cinematográfico y grandes aliados de la policía para enfrentar a los malvados enemigos. Para lograrlo ellos usaban tecnología de punta, fantástica e inexistente para la época, como relojes con teléfono -que ya usamos hoy en día-; gigantes computadores con cientos de focos que no hacían absolutamente nada; pistolas y otras armas para fines muy específicos; autos convertibles y mujeres guapas a quienes debían defender y rescatar. Entre Blue Demon y El Santo filmaron más de ochenta películas en el periodo comprendido entre 1950 y 1980.

El cine de luchadores tuvo tanto éxito como las mismas luchas realizadas en las arenas de México, donde los luchadores técnicos hacían uso de su inteligencia para acabar con las artimañas de los rudos. La fiebre por los luchadores, incluso propició que otros géneros estuvieran influenciados e hicieran uso de tramas similares en donde había que pelear contra monstruos clásicos; atrayendo la atención de otros afamados actores y favoreciendo a que actuaran en este tipo de películas, tal es el caso del comediante Gaspar Henaine “Capulina”, quien realizó las película El Santo contra Capulina (1968) y Capulina contra las momias de Guanajuato (1973). En esta última, Capulina, siendo taxista llega por accidente a la ciudad de Guanajuato y es el héroe tras ayudar a vencer a un científico loco que hace revivir a las momias dentro del Castillo de Santa Cecilia.

 

El Santo contra las momias (1972)

Esta película es una de las más famosas de El Santo y fue filmada en la capital de nuestro estado. Para los conocedores de las luchas, esta película supone el primer encuentro fílmico de los tres luchadores enmascarados más famosos de la lucha libre mexicana: El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras. A pesar del título, El Santo sólo aparece en la última parte de la película para salvar a la ciudad de Guanajuato de la maldad de las momias.

En esta película aparecen los sitios más representativos de la ciudad de Guanajuato, como el pípila, la Universidad de Guanajuato, el Teatro Juárez, la Plaza de la Paz, el Panteón de Santa Paula, el Museo de Momias y otros sitios que le dieron promoción internacional a la ciudad y la momias; no obstante, para estos años, la fórmula del cine de luchadores se estaba agotando, la aparición de estos tres luchadores aseguró el éxito de la película, por lo cual se creó una secuela con muy pobres resultados llamada El Castillo de la Momias de Guanajuato (1973), protagonizada por luchadores poco conocidos –Superzán, Blue Angel y Tinieblas- que combatieron a las Momias de Guanajuato.

 

La leyenda de las momias de Guanajuato

Las Momias de Guanajuato también han sido producto de explotación en el Cine infantil, en 2014 se estrenó la película La Leyenda de la Momias de Guanajuato, una cinta de animación mexicana que fue la primera producida en 4D en nuestro país. La Leyenda de la Momias de Guanajuato, es parte de la trilogía de películas animadas: La leyenda de la Nahuala y la Leyenda de la Llorona. El escenario es la ciudad de Guanajuato y aparecen muchos sitios de la ciudad que logran ser muy bien representados en las animaciones.

 

El castillo de santa Cecilia

 

El origen de este castillo se remonta al año de 1951, cuando se inició su construcción de estilo medieval. Debido a su arquitectura y atractivo visual, el castillo ha servido para la filmación de películas de cine y programas de televisión entre los que destaca Capulina contra las contra las momias y Caperucita roja y el lobo. Actualmente, es un hotel de lujo de 5 estrellas con 110 habitaciones, que a través de los años ha albergado a personalidades de la realeza británica y española, así como celebridades internacionales como Mario Moreno Cantinflas, Celia Cruz y José Alfredo Jiménez.

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